Hoy Noticias,Moca/Espaillat,R.D.El ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat Bencosme, resaltó el sacrificio, la fe y la importancia histórica de los agricultores dominicanos durante la misa celebrada con motivo del Día del Agricultor en el municipio de Moca, provincia Espaillat, donde llamó a valorar el trabajo de los hombres y mujeres del campo como pilares fundamentales de la alimentación y el desarrollo nacional.
Durante su intervención en la solemne eucaristía, el funcionario expresó que la agricultura no solo representa un oficio, sino también una expresión de esperanza y confianza en Dios. Señaló que quienes trabajan la tierra aprenden a vivir con paciencia y fe, esperando siempre que la semilla sembrada pueda convertirse en cosecha.
“El agricultor representa ese valor histórico y espiritual del hombre y la mujer del campo. Son guardianes silenciosos de la alimentación y del desarrollo de nuestros pueblos”, manifestó Espaillat Bencosme ante decenas de productores, autoridades y comunitarios reunidos en la celebración religiosa.
El ministro destacó que en comunidades como Moca, donde la tradición agrícola y religiosa permanece viva desde hace generaciones, la conmemoración adquiere un significado especial, al reconocer con humildad a quienes dedican sus vidas a sembrar alimento, bienestar y futuro para toda la nación.
Asimismo, comparó la labor del agricultor con la parábola bíblica del sembrador, señalando que el productor trabaja con entrega aun sin tener certeza inmediata de la cosecha. “Primero prepara la tierra, luego deposita la semilla y espera con paciencia el tiempo de Dios”, expresó.
Indicó que los agricultores dominicanos trabajan diariamente confiando en que el esfuerzo honesto, el sacrificio y la perseverancia siempre terminan dando frutos. “Quien siembra con amor y dedicación para alimentar a su pueblo, también está sembrando vida, esperanza y bendición para toda la nación”, afirmó.
Durante la actividad religiosa, el titular de Agricultura también hizo un reconocimiento al valor humano del campo dominicano, señalando que detrás de cada alimento que llega a la mesa de las familias existe una historia de madrugadas, sacrificios y compromiso con el país.
“El agricultor dominicano no solo produce alimentos; también produce estabilidad, desarrollo y esperanza para miles de comunidades rurales”, sostuvo el funcionario, al tiempo que pidió a Dios continuar bendiciendo las cosechas y a todos los productores nacionales.
Espaillat Bencosme aseguró que el trabajo agrícola sigue siendo motivo de orgullo nacional y símbolo de esperanza para las futuras generaciones, agradeciendo de manera especial a los agricultores de la provincia Espaillat y de todo el país por su dedicación y entrega.
En otro momento de su discurso, el ministro resaltó el significado cristiano de la celebración de San Isidro Labrador, patrono de los agricultores, señalando que la Iglesia honra no solo a un hombre trabajador, sino también el valor del trabajo humilde y honrado como camino de fe y santidad.
Recordó que San Isidro fue un hombre sencillo del campo, que conoció el cansancio, la incertidumbre del clima y las dificultades diarias para llevar sustento a su familia, pero que encontró a Dios precisamente en medio de la siembra y el trabajo agrícola.
“La tierra pertenece a Dios y el hombre es solamente administrador de ella”, expresó el ministro, indicando que la profesión de agricultor constituye una verdadera vocación y un llamado divino.
Añadió que cada campesino que prepara la tierra, siembra y espera la cosecha participa de manera especial en la obra creadora de Dios, por lo que consideró necesario comprender la importancia y la responsabilidad que implica dedicarse a la agricultura.
También agradeció profundamente a los productores por su esfuerzo diario, reconociendo las dificultades que enfrentan debido al clima, las pérdidas económicas, las plagas y otras situaciones que afectan al sector agropecuario.
“A veces el agricultor trabaja muchísimo y gana poco. Muchas veces siente que su esfuerzo no recibe el apoyo necesario, pero hoy la Iglesia les dice que su trabajo tiene dignidad y valor delante de Dios”, expresó durante la misa.
Finalmente, destacó que Moca continúa siendo una tierra fértil y trabajadora, donde la agricultura forma parte esencial de su identidad y de la vida productiva de toda la provincia Espaillat.