Mientras el senador Bernardo Alemán y algunos diputados de la provincia favorecen un proceso de consenso para seleccionar la nueva dirección partidaria, otros grupos insisten en que se respete la decisión inicial de la comisión electoral y se convoque una convención transparente y democrática.
ONELIO DOMINGUEZ
El proceso interno para escoger las nuevas autoridades del oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM) continúa generando tensiones y divisiones en distintas provincias del país, y Montecristi no escapa a esa realidad, donde varios sectores de la organización demandan la celebración de una convención mediante el voto directo de la militancia.
Mientras el senador Bernardo Alemán y algunos diputados de la provincia favorecen un proceso de consenso para seleccionar la nueva dirección partidaria, otros grupos insisten en que se respete la decisión inicial de la comisión electoral y se convoque una convención transparente y democrática.
Las diferencias internas han elevado el tono del debate político en la provincia, al punto de que algunos dirigentes advierten sobre posibles renuncias y expulsiones dentro de la organización oficialista, en medio de acusaciones de imposición y exclusión de sectores tradicionales del partido.
Uno de los dirigentes que ha expresado públicamente su rechazo al consenso es el exalcalde de Montecristi y aspirante a la presidencia municipal del PRM en el municipio cabecera, Luis Méndez (Luisito el Caballito, Méndez ), quien acusó al senador Bernardo Alemán y al diputado y presidente provincial del partido, Rosendy Polanco, de intentar controlar el proceso interno a su conveniencia.
Luis Méndez defendió la realización de una convención interna y rechazó cualquier intento de imponer acuerdos sin consultar a las bases partidarias.
“El partido necesita un proceso limpio, transparente y participativo. Las posiciones deben decidirse con votos y no mediante imposiciones”, expresó el dirigente político.
El exalcalde sostuvo que no ha conformado comité municipal y recordó que fue integrado a ese organismo tras sus 10 años al frente de la Alcaldía de Montecristi, razón por la que considera legítimo reclamar una asamblea de delegados y una elección abierta, tal como, según afirmó, se realizó en municipios como Palo Verde, Guayubín y Castañuelas.
Asimismo, advirtió que agotará todas las vías internas y legales dentro del PRM para defender sus aspiraciones y las de otros dirigentes que respaldan la celebración de una convención.
En ese sentido, adelantó que, de no obtener respuestas satisfactorias, recurrirá al Tribunal Superior Electoral (TSE) y desarrollará ruedas de prensa para denunciar las supuestas irregularidades que, asegura, afectan el proceso interno en Montecristi.
Luisito también arremetió contra funcionarios y dirigentes del partido, a quienes acusó de estar “borrachos de poder”, afirmando que algunos sectores actúan como propietarios de la organización política y buscan desplazar a quienes no comparten sus intereses.
Pese a sus críticas, el dirigente hizo un llamado a preservar la unidad y el fortalecimiento institucional del PRM, aunque insistió en que esa unidad debe construirse sobre la base del respeto a la democracia interna y a la voluntad de la militancia.