Hoy Noticias, Santiago. RD
Hay personas que hacen política desde el discurso, y hay otras que la hacen desde el servicio. Aracelis Metz pertenece, sin duda, al segundo grupo.
Hablar de Aracelis es hablar de una mujer versátil, que se ha desdoblado en múltiples roles para estar siempre del lado de los más necesitados. Dirigente comunitaria, luchadora por los derechos de los campesinos, mujer de fe y trabajadora social, ha construido una trayectoria basada en hechos, no en promesas.
Porque al final, no da más quien más tiene, sino quien más entrega. Y Aracelis ha entregado tiempo, esfuerzo y hasta su propia comodidad por ayudar a otros. Ha tocado puertas, ha gestionado soluciones y, sin titubeos, ha pedido en favor de quienes no tienen voz. Eso, en un país donde muchos prefieren mirar hacia otro lado, tiene un valor enorme.
En el terreno político, su hoja de servicio también habla por sí sola. Ha sido parte de múltiples campañas electorales, demostrando lealtad, compromiso y capacidad de trabajo, contribuyendo a importantes victorias en distintos niveles.
Hoy, con una carta de presentación cargada de logros humanos y comunitarios, decide dar un paso al frente y aspirar a regidora para el período 2028-2032. Y no es una aspiración improvisada: es el resultado natural de una vida dedicada a servir.
Más allá de banderas partidarias, Aracelis se ha ganado algo que pocos logran: el respeto y la aceptación de amplios sectores de la sociedad. Aunque es dirigente de la Fuerza del Pueblo, su liderazgo trasciende colores, conectando con peledeístas, perremeístas, reformistas y ciudadanos independientes.
Quizás ha llegado el momento de que la política le devuelva a Aracelis Metz parte de lo mucho que ella le ha dado a su gente.